jueves , 14 diciembre 2017

El sexo y la edad en la lectura

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Imagen de Portapapeles (2)

Quizás alguna vez os hayáis preguntado si hombres y mujeres leemos la misma clase libros, o si por el contrario existen géneros específicos preferidos por cada género. Seguro que también habéis oído el típico estereotipo de que “leer es de chicas”, o el que dice que “leer es de mayores”.

Las estadísticas, hasta la década de los 50, nos dicen que las mujeres tenían preferencias distintas a los hombres: Ellas preferían la literatura romántica o la novela rosa. Sin embargo, estas estadísticas están ya obsoletas porque la mujer, durante los años 70, accede al mundo laboral y, a la vez, cambia sus hábitos lectores. De hecho, hablar de hábitos lectores de hombres y mujeres se considera, actualmente, discriminatorio.

Hoy en día podemos afirmar que, en igualdad de condiciones, la mujer elige el mismo tipo de novela que el hombre. Si vamos más allá decimos que la mujer se hace polilectora, esto es, no sólo lee géneros determinados, sino algo más amplio.

En la universidad, la mujer destaca más que el hombre, pero al acceder al mundo laboral esto se afloja. En ciertos ámbitos, como en la profesión de maestro/a, la mujer abandona antes el hábito lector. En otros casos lee más que el hombre, ya que ella se acerca más masivamente a las librerías.

En el hombre sucede justo lo contrario. Durante los años 60 era un lector más voraz, leía novela más seria… y ahora ha perdido paso con respecto a todo esto.

En cuanto a la edad de la lectura, en principio, no se considera un factor determinante. Lo que sí es cierto es que cuanto más temprano se accede, mejor.

En términos generales, se puede afirmar que hay dos tipos de edades para la lectura:

  • Tiempo cronológico.
  • Tiempo  espiritual, entendido como que hay momentos en que uno abandona la lectura durante un tiempo o momentos en los que necesita más de la lectura. El tiempo espiritual rige la querencia de lo que en ese momento se decide leer.

Sea como sea, tampoco se ha de decir que los jóvenes leen cosas más inmaduras y los adultos más profundas.

Las estadísticas de las bibliotecas públicas dicen que hay unas tendencias que se corresponden con las fases de desarrollo lector. El mayor porcentaje de lectores en bibliotecas que piden libros en préstamo es el de personas con edades comprendidas entre los 25 y los 34 años, seguidas de aquéllas entre 55 y 54 años y, por último, las personas entre 55 y 64. Hay que tener en cuenta que, conforme se avanza en edad, el poder adquisitivo es mayor y, por tanto, puede ser que los libros se compren en vez de acudir a bibliotecas para tomarlos prestados.

Imagen de Portapapeles

Se sabe también que los lectores maduros son menos, pero eligen con mayor seriedad las lecturas, dependiendo también del nivel de estudios que tengan. En teoría, el universitario es el que más libros consume.

Imagen de Portapapeles (1)

Si queréis ampliar más información podéis consultar el informe Hábitos de lectura y compra de libros en España (2012).

Para terminar esta entrada, no puedo dejar de recordaros el perfil de una familia comprometida con la lectura.

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