jueves , 14 diciembre 2017

Mitos del desarrollo infantil

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Hace algún tiempo que os hablé de los mitos de la lactancia. Pues bien, en esta ocasión vamos a ir con los mitos sobre el desarrollo infantil. Siempre viene bien repasar las creencias populares para averiguar hasta qué punto son erróneas.


Los niños prematuros tienen una salud más fuerte

Falso. Lo que sí es cierto es que su velocidad de crecimiento y maduración comparada es mayor, que no mejor. Lo habitual es que enfermen un poco más, pero una vez que alcanzan la edad en que se igualan en desarrollo físico y neurológico, son prácticamente iguales que un niño nacido a término. Tanto su inteligencia como su fortaleza van a depender de factores genéticos y de estimulación.


Si es muy precoz al caminar, se le darán bien los deportes

Falso. Que un niño camine relativamente pronto no influirá en su psicomotricidad futura. La edad en la que el pequeño da sus primeros pasos y comienza a caminar viene determinada por muchos factores, entre los que destacan su grado de madurez y factores ambientales.


La longitud de las piernas revela la altura que tendrá de adulto

Falso. La altura que alcanzará un niño en la edad adulta depende de la herencia genética y está relacionada con la estatura de sus antepasados, la alimentación, la salud y el estilo de vida. Así que la talla con la que nace un bebé no tiene por qué marcar la estatura que alcanzará de mayor: Depende exclusivamente del tamaño de la cavidad uterina y de la nutrición durante el periodo fetal.


Los bebés saben nadar por instinto

Falso. Si metemos a un recién nacido en el agua veremos que realiza movimientos rítmicos de brazos y piernas que nos recuerdan a la natación; además, al sumergirlos, se produce un cierre automático de las vías respiratorias por un reflejo de bloqueo de la glotis. ¿Significa que son expertos nadadores por instinto? La respuesta de los pediatras es rotunda: No. Su reacción se debe a un mecanismo reflejo de protección, el llamado reflejo natatorio, que es temporal (desaparece en los primeros meses de vida).


Para que el pelo crezca fuerte hay que cortarlo mucho

Falso. Cortar el pelo es una decisión estética y no afecta ni a la calidad ni a la cantidad de cabello que tendrá en el futuro. El pelo tiene el mismo grosor tanto en la base como en la punta, pero debido al desgaste (lavado, peinado, roce…) sufre variaciones en las puntas. Por eso al cortarlo da la sensación de que es más grueso y más fuerte.


Los niños que empiezan a hablar antes son más inteligentes

Falso. Cada pequeño tiene su ritmo, y a medida que pasa el tiempo no se advierten diferencias con otros niños de aprendizaje más tardío. Que un pequeño comience a hablar antes o después depende de la genética y de la estimulación. Los bilingües o trilingües suelen tardar más en hablar, y ello no significa que sean menos inteligentes que los niños que hablan un solo idioma. Eso sí, un retraso llamativo en el habla debe ser valorado individualmente por el pediatra.


Si el pequeño duerme mucho, se acelera su crecimiento

Falso. Existen muchos factores que influyen en el crecimiento del niño, y es cierto que la hormona del crecimiento (GH) juega un papel fundamental. Pero la GH es liberada en mayor proporción como pulsos cortos (ritmo circadiano) durante los 60 primeros minutos de la fase profunda del sueño. El sueño tiene cuatro fases y lo que importa no es la cantidad de horas que duerme un niño, sino la calidad de las horas de sueño.


Fuente

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