sábado , 20 abril 2019

El efecto Pigmalión y la clase social

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A modo de introducción, esta entrada trata sobre un tema acerca de la teoría de que los profesores y profesoras tienen determinadas expectativas hacia los alumnos y/o alumnas, y si eso se mantiene en el tiempo, las expectativas se equiparan al nivel de rendimiento del alumno/a o al de confianza de sí mismo/a.

Es algo que un día comentamos brevemente el curso pasado.

Pero, ¿qué fue, qué es el efecto Pigmalión y qué hay de verdad en todo esto?

El llamado efecto Pigmalión es una teoría de Rosenthal y Jacobson.

Son diversos los estudios que se han realizado desde la década de los años 60.

En una investigación, sesenta ratas de laboratorio se repartieron entre doce estudiantes, a saber:

– A la mitad de ellos se les dijo que, por razones genéticas, sus ratas eran particularmente brillantes.

– A la otra mitad de estudiantes se les dijo que sus ratas eran torpes.

Cada grupo tenía que entrenar a las ratas para hacer ejercicios de laberinto (es decir, conseguir que los roedores fuesen capaces de entrar y salir de un pequeño laberinto por sí solos).

Finalmente, las ratas brillantes consiguieron buenos resultados y las torpes, con mucha frecuencia, ni siquiera abandonaron el entorno de la salida del laberinto. Sin embargo, todas las ratas del experimento eran iguales (no había ni brillantes ni torpes).

Hay otra investigación en la que el 20% de los alumnos y alumnas de una escuela elemental fueron presentados a sus profesores y profesoras como capaces de un rendimiento especialmente brillante, en buena medida porque procedían de ambientes sociales selectos.

Pasado el tiempo del curso se comprobó que estos alumnos, que habían sido seleccionados al azar, registraron progresos considerables no sólo en cuanto al rendimiento sino también en cuanto al desarrollo del cociente intelectual. Los niños y niñas más pequeños son los que se muestran más sensibles a este proceso de interiorizar las expectativas.

Todo lo anterior queda sintetizado en el teorema de Thomas:

Si los hombres definen las situaciones como reales, son reales en sus consecuencias.

También hay que mencionar al investigador Camus, quien dice que…

Se ayuda más a un ser dándole una imagen favorable de sí mismo que enfrentándolo sin cesar a sus defectos. Normalmente todo ser se esfuerza por parecerse a su mejor imagen.

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