jueves , 20 junio 2019

Las mentiras de la lactancia

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Según el Instituto Nacional de Estadística, a las seis semanas de nacer el bebé, el 66% recibe lactancia materna exclusiva. A los tres meses, el porcentaje se reduce al 53%, y a los seis meses, al 28%.
El hecho de que muchas de las mujeres que han decidido dar el pecho a sus hijos finalmente desistan se debe, más que a las dudas, a las falsas creencias y los mitos.
Juana María Aguilar, consultora acreditada de Lactancia Materna, destierran algunos de los mitos más extendidos:
1. Mi pecho es pequeño, puede que no tenga suficiente leche. Falso. El tamaño lo define la grasa, no los conductos que ‘fabrican’ leche.
2. Tener los pezones planos o invertidos va a hacer casi imposible la lactancia. Falso. Los niños no se enganchan sólo del pezón, sino de una buena cantidad de pecho que puede abarcar toda la areola, según el tamaño de la misma.
3. Hasta que me suba la leche, tendré que darle el biberón. Falso. Al principio, el calostro (la primera leche) es todo lo que necesita el bebé si mama a demanda y con frecuencia.
4. Creo que mi leche es acuosa y no alimenta. Falso. La leche de todas las madres alimenta. Sólo hay que dársela tantas veces como el bebé necesite.
5. Para tener más leche, tengo que beber mucha leche. Falso. La producción de leche aumenta o disminuye en función del vaciado del pecho, no de los alimentos que se toman.
6. Hay que dar el pecho cada tres horas, para dar tiempo a que «se recargue». Falso. Precisamente lo contrario. Para asegurar una adecuada producción y flujo de la leche durante los seis meses de lactancia materna exclusiva, el lactante tiene que ser amamantado tan frecuentemente como él o ella quiera, tanto de día como de noche.
7. Si les das a demanda a tu bebé, no se acostumbra a comer con unas pautas y eso le puede dañar el estómago. Falso. Si el niño come cuando quiere y el tiempo que desea, su estómago se irá desarrollando de forma adecuada. Imponer horarios y cantidades que no se ajustan a las necesidades del bebé es lo que puede producir malestar e irritabilidad.
8. El bebé sigue llorando, querrá comer más y no tengo suficiente. Falso. Los bebés lloran por muchas razones, no necesariamente tiene que ser por leche insuficiente.
9. Las tomas empiezan a ser más frecuentes de lo habitual, quizás mi bebé se queda con hambre. Falso. Unas veces querrán comer más y otras tienen sed y necesita mamar sólo un poco, sobre todo en temporadas de calor. También puede deberse a los brotes de crecimiento.
10. Ya no noto el pecho ‘lleno’, puede que no tenga suficiente leche. Falso. Es normal sentir el pecho menos hinchado con el tiempo, pero esto no indica menos producción. La producción depende de las tomas del bebé.
11. Con el sacaleches, me extraigo poca cantidad. No puedo continuar con la lactancia. Falso. La extracción manual, con o sin sacaleches, no sirve para medir la cantidad de leche que tiene cada mujer, un niño bien enganchado sacará mucho más.
12. Vuelvo a tener la menstruación, el fin de la lactancia materna. Falso. La producción de leche se mantiene mientras haya estimulación y vaciado de las mamas hasta que la madre y el bebé quieran.
13. El estrés puede ‘cortar’ la leche. Falso. Al final, muchos miedos tienen la misma explicación y es que la producción de leche se mantiene mientras haya estimulación y vaciado de las mamas.
14. Estar resfriada, tener la gripe o tomar medicamentos es incompatible con la lactancia. Falso. Por la leche, transferimos defensas al niño/a que le protegen de la infección. Antes de coger al bebé, conviene lavarse las manos y, si es necesario, nos cubriremos la nariz y la boca con una mascarilla o un pañuelo.
En cuanto a los medicamentos, muchos más de los que pensamos y más de los que a priori desaconsejan algunos médicos pueden tomarse durante la lactancia. Existe una web, E-lactancia, muy recomendable para comprobar la compatibilidad de los medicamentos con la lactancia materna. En caso de que uno fuera incompatible, se puede buscar otro alternativo. Y si no lo hubiera, se puede mantener la producción de leche con extracción mientras dura el tratamiento para después retomar la lactancia y no abandonarla.
15. Si el bebé no duerme del tirón es porque ya necesita un suplemento (leche de fórmula). Falso. Cuando son pequeños, necesitan comer a menudo y no suelen dormir ‘del tirón’. Después, van espaciando las tomas y duermen más por la noche, pero algunos quieren seguir comiendo a menudo.
16. El aumento de peso del bebé no es tan rápido como se espera. No se está alimentando bien. Falso. Cada niño tiene un patrón de crecimiento. No todos tienen que crecer con los mismos patrones.
17. Me he quedado embarazada, tengo que destetar a mi bebé. Falso. No es una obligación, sino una decisión de cada mujer. Se puede amamantar durante todo el embarazo, siempre que el niño quiera y no se trate de una gestación de riesgo.
18. Con seis meses, el bebé es muy mayor ya para tomar pecho. Falso. La OMS y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la introducción de alimentación complementaria al pecho a partir de los seis meses, pero es eso, complementaria. Hasta el año de vida, la leche de madre sigue siendo el alimento principal. Cuando el niño come de todo sigue siendo la principal fuente de leche hasta los dos años o más.
19. Tras la incorporación laboral ya no es posible continuar con la lactancia materna. Falso. Depende de muchos factores, el tiempo que pasan la madre y el bebé separados, si la madre hace extracción durante ese tiempo, si la persona que se queda al cargo puede darle nuestra leche, de la edad del bebé y la expectativa que tengamos. En algunas ocasiones, por las circunstancias, la madre opta por una lactancia complementada o mixta.
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